
PAYADA NAVIDEÑA
Teniendo en cuenta la alentadora y calurosa recepción que nuestros lectores le han brindado a esta parte de la revista, orgullosamente dedicada a la demostración del verseo criollo en forma de payada en los países del cono sur, y viéndose este gaucho payador apabullado por la participación de millones..., o quizás miles..., bueno, en verdad cientos..., o en realidad decenas... Está bien, está bien... Ya sé que queda mal mentir, y más por escrito, en público y en esta fecha de fervor cristiano, pero sí de “cuatro”valientes voluntarias que en alguna oportunidad se prestaron para tirarle la lengua a este paisano, una de ellas (la Lila) siempre firme conmigo, como ojo de vidrio; hemos decidido insistir otra vez a ver si Santa Claus me trae un varoncito, aunque sea para que me pregunte si va a llover...
A ver si con espíritu de divertirse un poco, se animan y me hacen algunas preguntas sobre los insondables misterios de la vida, o lo que sea. Pregunten en verso si gustan, si no, en prosa nomás, y yo les contesto con mis estrofas de seis por ocho de siempre.
También se aceptan participaciones en inglés, francés, italiano, alemán, turco, mandarín, naranjín o pomelín. En una palabra, si usted es de este planeta o alguno vecino..., créame que será bienvenido.