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Algo que contar
por ZeltiaG
Chile apostó al 33 y ganó
 
 

Actualmente, y desde este pasado 19 de enero, la revista se publica digitalmente para cualquiera que quiera leerla y participar en ella, ya que dispone de un sistema por el cual son los lectores y colaboradores los que escriben y comentan noticias y opiniones sobre cultura, temas de actualidad, etcétera, y que aunque se centre, claro está, en Aragón, podría ser interesante para cualquier persona, ya que ofrece una información que no podemos encontrar fácilmente en los medios de comunicación. Pero la lucha por la libertad de este célebre personaje no acaba ni mucho menos aquí, esto no ha hecho más que empezar. 

Y es que, amigos, la devoción y cariño que siente el pueblo aragonés hacia José es más que merecido. Podría, si quisiera, emplear decenas y cientos de palabras en describir casos particulares en los que se vieron implicados tanto él como sus familiares más directos. Quizás pudieran ser llamadas pequeñas hazañas de cada día las que realizaba, sin dejar lugar a duda de que hace falta más gente con ganas de cambiar las cosas, con necesidad de cambiar las cosas. Os hablo, entre otras cosas, de la carrera como profesores que ejercieron tanto Miguel como José, que han sido estos muy participativos en nuestras vidas. Es complicado, y en mi experiencia como ciudadano de esta tierra me baso en el hecho de encontrar en Zaragoza alguna persona que no tenga un familiar o amigo que conoció a algún Labordeta, o del cual fue alumno, o tuvo algún tipo de anécdota relacionada con él. El aprecio, el amor, la dedicación son siempre palabras complicadas de describir. No pretendo delimitar con exactitud cuál es el sentimiento, donde termina la admiración hacia el ser y empieza la tristeza por el pretérito. ¿Queda algo? Eso seguro. ¿Qué es?...  A estas alturas, que juzgue cada quién.

Creo yo, que los que empezamos a entender a José, podemos  hablar de su faceta literaria. Quince libros de temáticas muy diversas. Como gran paseante, libros de viajes y leyendas recogidos por los pueblos de Aragón; libros de poesía, un poco de historia en cada libro e incluso un libro recogiendo su experiencia en la política. ¿Pero qué es un libro de poesía, acaso alguien sabe qué es la poesía? ¿Cómo tratarla, si solo disponemos de palabras? ¿Y qué es la palabra?  ¿Cómo decir, con mis palabras, qué es su poesía? Imposible. Mejor verlo, verlo y sabréis, en sus palabras, qué es su poesía, o quizás no lo sabremos nunca.

 
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