La cantidad de datos generada será inmensa, con el que su tratamiento requerirá una potencia de cálculo mucho mayor del que si puede encontrar en el propio emplazamiento de Ginebra. Así pues, se precisa colaboración de otros puntos de forma que las máquinas de cualquier lugar estén disponibles para ser usadas por los científicos independientemente de donde estén. Así pues, la GRID consiste esencialmente de una red internacional de ordenadores interconectados para realizar trabajos asociados al experimento. Para los físicos, esta red será como un único “superordenador” al que entregarán las tareas para ser realizados en cualquier punto del planeta que esté disponible. Las ventajas de este tipo de sistema son obvias en otras aplicaciones. El objetivo a alcanzar para el equipo de la USC es la incorporación del CESGA (Centro de Supercomputacíon de Galicia) a la GRID de forma que sus máquinas estén disponibles para todo el mundo.
- Instalación del “Silicon Tracker” y preparación de su electrónica. Es uno de los sistemas más importantes y avanzados para la detección de partículas en el LHCb. Tiene como misión ayudar a reconstruir la trayectoria de las partículas gracias a los choques de estas con el propio detector.
El Silicon Tracker está compuesto básicamente por chips de Silicio que, siguiendo los principios de la física de semiconductores, son capaces de determinar con mucha exactitud por donde pasó esa partícula. Estos chips producen señales que luego deben ser digitalizados y enviados al ordenador correcto, para su análisis en tiempos extraordinariamente pequeños. Hay que tener en cuenta que estos choques son la señal de identidad de las partículas, el único modo que tenemos de saber que están ahí y como se comportan. Así pues, el correcto funcionamiento y coordinación de cada subdetector es fundamental para que el experimento funcione. Esto convierte pues el Silicon Tracker en un tema especialmente delicado.
- Análisis y preparación de la física del experimento. Una vez los datos son recibidos y una parte es filtrada se procede a su análisis. Hay que tener en cuenta que lo que se recibe no es para nada una señal limpia. La física experimental actual dista bastante de tomar una simple medida, se requiere un análisis profundo e intenso de los datos.
Hay que saber cómo discriminar lo que estamos buscando de otras cosas parecidas. Hay que saber cómo variará lo que estamos observando en función de qué modelo teórico estemos considerando. A todo esto es al que si dedican los grupos de la física, en los que también participa activamente la USC. Cada grupo se centra en un tipo de reacción de interés y, mediante la utilización de datos simulados (simulaciones de Monte Carlo), intenta extraer de los datos que ofrecerá el detector la información concreta. Se puede además prever que ocurrirá para cada modelo teórico existente proporcionado por las simulaciones.