De la enorme cantidad de partículas y antipartículas que se producen en las colisiones protón-protón en este detector (exactamente en la zona de la figura llamada Velo), interesa estudiar aquellas colisiones que den lugar a mesones en los que el quark b o el antiquark b esté presente. No vamos a entrar aquí porque tienen tanto interés este tipo de mesones, baste decir que son los más adecuados para comporbar si unos y otros se comportan de manera ligeramente diferentes: Así estaremos comenzando a entender porque se rompió la simetría materia-antimaria que explica el universo actual. Obviamente la letra “b” del detector responde a que su diseño se ha hecho para analiazar los procesos en lo que están implicadas partículas formadas por quarks b o antiquarks b.

FIGURA 3.- Esquema del detector LHCb. Los protones entran por la derecha y por la izquierda
La colaboración LHCb agrupa a 600 científicos procedentes de 47 universidades y laboratorios de investigación, de 14 países de Europa, Asia y América. La Universidad de Santiago, junto con la Autónoma de Barcelona forman parte de este experimento. Su responsabilidad en él es diversa y el equipo está compuesto por físicos de [partículas] titulares de la Universidad, físicos electrónicos e ingenieros contratados y estudiantes de doctorado, como lo que firma este trabajo. La tarea de la USC [6] en el experimento se extiende a diversos campos, que tocan tanto aspectos más técnicos como otros más puramente físicos. Brevemente, podemos describir las áreas de trabajo en:
- Adaptación y mantenimiento del CESGA en la GRID del CERN. La GRID es uno de los proyectos más ambiciosos asociados al LHC del CERN y uno de los grandes beneficios indirectos que aportará a la sociedad el experimento.